La quiropráctica ayuda con el estrés

El estrés se define como una reacción de alarma ante una amenaza a la homeostasis, al equilibrio; es la reacción que tenemos cuando nos vemos en peligro. Ante ese “peligro”, el organismo, para sobrevivir, reacciona entrando en un estado de emergencia, produciendo un gran número de cambios en el metabolismo; como la activación del sistema nervioso simpático (luchar o huir) y la producción de hormonas del estrés (cortisol, adrenalina…) causando que la energía y el metabolismo se dirija a la supervivencia. Enorme energía se envía a los brazos y piernas, el corazón late más deprisa, se disminuye el proceso interno de digestión y aumenta la presión sanguínea, entre otras manifestaciones.

Cuando el estrés se presenta en pequeños episodios y no frecuentemente, le puede ayudar a evitar un peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura un cierto tiempo (crónico) o es intenso, le daña su salud, ya que el cuerpo al producir constantemente un nivel más elevado de las hormonas de estrés y disminuir las funciones de los órganos internos, no tiene tiempo de recuperarse.

El estrés puede ser causado por un estímulo:

  • Físico:  malas posturas, accidentes, caídas, viajes largos en avión,..
  • Emocional: exámenes, discusiones en casa o en el trabajo, enfermedad de un ser querido…
  • Químico:  demasiada cafeína, tabaco, alcohol, drogas…

El estrés causa que el cuerpo se tense, se contraiga, provocando que los músculos asociados a la columna vertebral desplacen las vértebras, produciendo subluxaciones (presión a los nervios, alterando su capacidad transmisora de información) que causa que el organismo no funcione como debiera y, por lo tanto, enferme.

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Consecuencias del estrés en el cuerpo

Las consecuencias y los síntomas causados por el estrés se explican cuando se entiende que todo el funcionamiento del cuerpo depende de las órdenes que envía el cerebro al organismo para que este actúe correctamente.  Esa información se trasmite a través de los nervios que parten de la médula y salen de la columna vertebral, entre vértebra y vértebra. Si tienes vértebras fuera de posición (subluxación) causadas por el estrés, se produce presión e irritación a los nervios, disminuyendo o alterando su capacidad trasmisora y la calidad de información trasmitida al organismo.

Cuando esto sucede el organismo no “sabe”, no puede funcionar bien; de ahí que surjan problemas, que, si se mantienen por un periodo de tiempo, se producen enfermedades, a veces graves.

Resumiendo: Si tenemos estrés (físico, químico o emocional) , eso causa tensión en el cuerpo ,  causando que las vértebras de la columna vertebral se sublaxen (se muevan fuera de su posición normal), lo cual causa presión a los nervios, lo cual causa que la comunicación entre el cerebro y el organismo sea defectuosa, lo cual causa que el organismo no funcione correctamente, lo cual causa que enferme, a veces seriamente, como hemos descrito anteriormente.

Esto es un círculo vicioso, ya que, cuando el organismo no funciona bien, se siente estresado, y se perpetua el problema.

Ahora bien, con los ajustes (tratamientos) quiroprácticos se corrigen las subluxaciones; las vértebras se posicionan en su lugar y se favorece su movimiento articular normal, con lo cual se disminuye o elimina la presión a los nervios, devolviéndoles su capacidad de transmitir la información que envía el cerebro al cuerpo para que este funcione correctamente y pueda sanar.

El ajuste quiropráctico estimula al sistema nervioso parasimpático, induciendo un equilibrio en su funcionamiento, reduciendo el estrés; relajando al cuerpo; devolviendo el funcionamiento equilibrado a los órganos internos, al ritmo cardiaco y a la presión arterial; fortaleciendo el sistema inmunológico y ayudando a tener salud óptima.