La Quiropráctica ayuda con las hernias discales

Según estudios realizados en USA, la gran mayoría de las personas que padecen de hernias discales, tanto cervicales como lumbares o dorsales, notan una reducción en síntomas y disminución del tamaño de las hernias con el tratamiento quiropráctico; evitando así la cirugía y facilitando la reintegración a sus vidas normales.

A través de los ajustes quiroprácticos, se abre el espacio en el que el disco debe estar; y de esa forma se favorece la reabsorción de la hernia, liberando la irritación a la raíz del nervio vertebral y disminuyendo o eliminando los síntomas y las interferencias en la comunicación neurológica.

Los discos intervertebrales son estructuras que separan las vértebras, abriendo un espacio entre ellas para que las raíces nerviosas puedan salir correctamente y permitiendo el movimiento de la columna vertebral.

Los discos amortiguan las fuerzas de compresión de la columna vertebral, pero son débiles a la presión aplicada durante los movimientos de rotación. Es por eso que una persona que se inclina hacia un lado, en un mal ángulo para recoger algo, puede tener más probabilidades de herniar un disco vertebral que una persona que salta de una escalera y aterriza sobre sus pies.

Los discos intervertebrales se componen de un anillo espongiforme de cartílago o (anillo fibroso) con un centro más maleable (núcleo de pulposis ).

La hernia de disco se produce cuando el centro líquido del disco sobresale hacia el exterior, rompiendo el anillo exterior de las fibras, extrudidas en el canal espinal; eso causa que se comprima una raíz nerviosa, lo que causa síntomas, como la ciática. Este líquido salido del núcleo pulposo puede causar inflamación e hinchazón de los tejidos circundantes que pueden a su vez causar una mayor compresión de la raíz nerviosa en el espacio cerrado del canal espinal. Así mismo, los órganos asociados a dicha raíz nerviosa se ven afectados negativamente, llegando a funcionar defectuosamente.

Solicita información

Pide información sobre nuestros horarios y precios de ajustes quiroprácticos o llámenos al

914 31 10 38

Hernia en zona cervical:

Si la hernia discal ocurre en la zona cervical, además de en el cuello y cabeza, con frecuencia se tienen síntomas en los brazos; tales como hormigueo, adormecimiento, dolor, o incluso debilidad en las manos, causando dificultad al coger objetos o realizar tareas simples.

Una Protrusión es el comienzo de una Hernia y debe ser atendida con igual prontitud.

Un gran porcentaje de pacientes que han venido al Centro Quiropráctico Wellness con Hernias discales, han repetido la Resonancia Magnética después de un tiempo de tratamiento y las Hernias habían mejorado o desaparecido del todo; evitando así tener que someterse a la cirugía.

Es muy importante hacerse un reconocimiento a tiempo y así ayudar a corregir las hernias discales o protrusiones. Llámenos al Centro Quiropráctico Wellness y le asesoraremos al respecto.